jueves, 19 de mayo de 2011

lunes, 9 de mayo de 2011

Entre misas y fantasmas


Cuando abrí la puerta de mi departamento, el Jueves pasado, me encontré una circular del administrador del edificio invitándome a una misa, que sería ofrecida por un sacerdote, para "Bendecir" las torres debido a los constantes comentarios de algunos vecinos de que "sucedían cosas extrañas" por algunos pasillos y departamentos.

Yo algo había escuchado, ya que mi marido (que le encanta participar de esas reuniones mensuales donde todos los vecinos reclaman por algo) me había hecho el comentario que una señora tenía cierto temor, porque en su casa se caían los platos, se cerraban las puertas de golpe o tocaban el timbre de su departamento a media noche.

Con ese relato no hice yo más que reirme, porque sabemos que en esas cosas no debemos dar mucha atención; aunque igualmente no dejan de llamarme la atención y pensar: ¿qué tan cierto será?.

Les contaré que mi papá trabaja hace muchos años (quizás más de los que pueda recordar en mi mente) en un Colegio que es controlado en cierta parte por monjas; o sea mi papá sabe bien reconocer el dicho: tiene mano de monja!, y siempre se han tejido historias, no sólo en Ovalle, sino en varios lugares, que merodean fantasmas por estos colegios que en alguna ocasión también sirvieron de Internados para aquellas niñitas de lugares mas lejanos.
Mi papá contó una vez que una niña se ahogó en ese Colegio (seguro habría alguna piscina, no lo sé) y desde esa vez por un pasillo cada cierto tiempo la niña aparece nadando o flotando mejor dicho, causando el pavor de quién tiene la "fortuna" de verla.
Lamentablemente, y digo porque para mi papá es lamentable, nunca él la ha podido ver y según cuenta el mismo, él hasta ha ido al pasillo a encontrarse con aquella sirenita fantasmagórica pero ella nunca se ha manifestado ante la presencia de mi papá.

Ahora lo que sucede en mi condominio no se aleja mucho de lo sobrenatural, salvo que nadie ha dicho que han visto algo, sino que las manifestaciones "paranormales" son ruidos, sensaciones, o hechos ya consumados, que pueden ser parte de la imaginación de algunos porque lo que es a nosotros nunca nos ha pasado algo fuera de lo común.

La circular decía: "para bendecir las torres", y ahí me detuve a pensar en que la mayoría de las personas buscan la protección de Dios sólo cuando están en apuros. El Dios calmante. El que sirve sólo en esas ocasiones en que "yo" tengo el problema y una vez resuelto volvemos a la rutina.
Qué pena decía yo, cuánta gente sin esperanza; y que alegría el saber que aunque caigan mil y diez mil a mi diestra nunca llegarán a mi lado, porque debajo de las alas de mi Dios estoy segura (SALMO 91).

Aunque ande en valle de sombra de muerte NO TEMERE MAL ALGUNO PORQUE TU ESTARÁS CONMIGO (SALMO 23), no una misa ni el repetir una oración a diario me va a proteger, es Dios quién lo hace y lo hará para siempre y no sólo a mí sino a todos los que confían y esperan en él. Qué lástima que muchos se pierdan de esto, que no quieran reconocer las maravillas que tiene Dios para la humanidad.




... Ese día obviamente no asistimos a la misa, preferimos compartir nuestra felicidad de ser padres caminando en un día soleado por la plaza de nuestra ciudad y ya de regreso en el condominio no había ni rastro de sacerdote o alguna silla que haya alojado alguna persona que en su ignorancia haya deseado con todo su corazón que los traviesos fantasmas se hayan espantado con dos padres nuestros y cuatro aves marías. Quizás, quién sabe, ellos también hayan tenido su propia misa deseando con todo su corazón que estos vivos se alejen de sus departamentos y los dejen revolotear por pasillos tan libres como eran antes de que llegaramos a robarles su soledad.

viernes, 6 de mayo de 2011

No a mí


Empecé nuevamente hablando de camiones, pero era algo muy raro pues mi experiencia se basa sólo en haberme subido a uno y con eso no es mucho lo que se puede relatar, puede haber sido "el viaje", pero sólo fueron 20 minutos y para mí no es lo suficiente para dar rienda suelta a algún tipo de emoción, sólo serían percepciones.

He vuelto a ser madre, y madre de un niño sano gracias a Dios.

No sé si alguna vez comenté pero mi primer hijo tenía una serie de problemas que a la larga lo iban a hacer crecer como un ser 100% dependiente de otra persona y yo siempre me preguntaba: ¿qué será de él cuando yo no esté en este mundo?, y creo que Dios escuchó mi angustia nocturna y de mañana antes del alba vi como su vida se fue en un sueño.

Dios es bueno, su misericordia es infinita y no me dejó sufrir más de lo que podía soportar.
De eso ya serán 6 años...

Ahora me renovó nuevamente la esperanza y me abrió un mundo que a diario voy descubriendo y eso de que los niños vienen sin manual de instrucciones es la más pura verdad, ya que en un minuto pueden ser un liviano algodón y al siguiente algo a punto de explotar.
Mi hermana me decía: ¡Que rico ser un bebé!!, si tienes hambre te dan de comer, si tienes sueño nadie tiene la autoridad para privarte de ello, si estás sucio corren a limpiarte. Todos te sonríen y te hablan bobamente pero el mundo continúa rendido a tus pies.

Ahora pienso ¿qué pensará mi hijo cuando me ve?, porque créanme que me derrito cuando veo que me sonríe, o más aún cuando mi marido llega a casa y con alegría comienza a retorcer su cuerpecito esperando una atención más cercana. Si, ¿que pensará?, ¿se sentirá en un placer que lo inunda como cuando alguien nos da una buena noticia o una palabra amable?, ¿o solo será un reflejo que nos hace creer tontamente que no hay nadie más importante en su vida que nosotros?.

¿Por qué al crecer nos olvidamos de esto? le contesté prontamente y sólo mi hermana atinó a blanquear sus ojos y seguir afirmando que la vida de bebé es la más codiciable en estos momentos. Vida caoticamente hermosa dice un comercial de marca de pañales desechables, y en mi opinión personal creo que es acertada la frase para aquellos que vivimos con un hijo que es normal... pero no así para aquellas que como yo en mi pasado vivimos algo poco normal.

Quizás es más normal de lo que parece, y debe repetirse el mismo patrón que cuando uno está embarazada, es decir, cuando uno está así se da cuenta con más facilidad que hay otras en el mismo estado, pero si no te afecta, no lo piensas. Ni siquiera se te ocurre.

Mi reverencia es para aquellas madres que por esas cosas que no entiendes, deben a esta hora estar al lado de una cama de hospital esperando la visita de un médico con una noticia favorable.

Mi reverencia es para aquellas madres que dejan sus casas y su vida normal para ser normal desde la vereda del frente.

Mi reverencia es para aquellas madres que aparte de madres se convierten en enfermeras, médicos y hasta medio adivinas del futuro con tanta tecnología que las rodea de un minuto a otro sin querer.

Mi reverencia es para aquellas madres que se conforman sólo con una marraqueta y un vaso de leche tibia a la hora de almuerzo y que comparten sus experiencias y sirven de hombro para cobijar la cabeza de la más nueva que llega a la misma situación.

Mi reverencia es para aquellas madres que se alejan de su ciudad buscando respuestas en mentes más inteligentes, respuestas que puedan salvar una vida, una familia.

Mi reverencia es para aquellas que en lo más profundo de su mente no se cuestionan el por qué de la situación, sino que se preguntan ¿y por qué a mi no me debería haber pasado esto?

Siempre he dicho que sólo algunas hemos sido privilegiadas en tener que ver las cosas desde un punto más lejano que el resto, y lo veo como un privilegio no como un castigo, porque me hizo ser mejor mujer, mejor madre ahora, mejor persona; y vez que puedo repito: ¿Por qué a mí no me debería haber pasado?.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Zumbido en los oídos

La verdad es que me puse floja... ha pasado casi un año sin hacer nada por plasmar mis palabras, vale decir me las guardé egoistamente y no he hecho nada al respecto. Trataré de remedialo.
La última vez hablé de los hijos, y si me pongo a pensar en las cosas que han pasado desde esa fecha, podría escribir un Best Sellers, pero el tiempo y el espacio no dan para llegar a tanto.

Por la red me reencontré con viejos y viejas amigas (mas bien dicho conocidas), vi hasta en la tele a una defendiendo a su hermano contra las fechorias de su "bruja esposa", me repetí el plato de un nuevo matrimonio elegante y con estilo, vibre y grité al ser el copiloto de mi marido en el gran Santiago... si! me casé yo también, también he visto sufrimiento en mi país y en fin.. tantas cosas..

Cuando dije que fui copiloto, y en esto me quiero detener y reflexionar, fue en la ocasion cuando fuimos invitados a un matrimonio en el gran Santiago, la gran capital de Chile. A mi marido le prestaron un vehiculo ya que nuestra chofer tenia un cumpleaños, y claro las instrucciones fueron claras en un principio ya que al menos Santiago tiene Autopistas que hacen la circulacion mas eficiente e impiden que uno se meta al centro y se enfrasque en esos tacos interminables que vemos a diario por las noticias.

Teníamos todo claro, por donde teníamos que pasar, por cual salida debiamos continuar hasta llegar a nuestro destino que se encontraba en el barrio ABC1, no muy lejos de donde estabamos alojando.

La hora era la precisa, nosotros arreglados para la ocasion, cuando de pronto apareció un personaje que al saber nuestra ruta señaló: ¡¡ NOOO!!, por ahí es muy dificil transitar y nos dió otra ruta a seguir que no precisamente incluía que las ruedas circularan por tan apetecida autopista. Se imaginarán el desastre, el sudor corría por mi frente y las ganas de expulsar mi furia por medio de un chopazo eran terribles, a qué hora mi marido hizo oidos a la voz de otra persona que no fuera yo, y me sentía horrible. ¿Por qué el gusto de cambiar los planes a última hora?, ¿por qué a los demás les gusta dar opiniones creyendo que las propias son mejores que las demas? ¿por qué desobedecemos?...

Mis piernas temblaban y yo me imaginaba como la canción EL METRO de Cafe Tacuba, en donde el protagonista trataba de salir del vagon pero siempre había alguien que lo empujaba para adentro, me creí perdida (que estupidez) en una ciudad que no era la mía, en calles que solo conocí al pasar en mis días de tristeza... que sensación más ingrata el ser un extraño.

Bueno despues de un rato que para mi fueron horas, porque despues de la boda nos perdimos por seguir a un Santiaguino que olvidó que lo ibamos siguiendo, logramos disfrutar "un poco" del ágape preparado por los novios; nos divertimos y cenamos un poco abstraidos de la musica y la gente que nos rodeaba, sólo escuchabamos ecos de unas horas que pasaron del sueño a la pesadilla y que, al día de hoy, quedará como una anecdota más en las tantas que nos esperan por delante.

Muchos se desvían de sus sueños, de sus convicciones, de su crianza por hacer caso a las palabras de extraños. He visto a muchos jovenes hacer decisiones importantes para su vida, compromisos con Dios de temerle, amarle y consagrar sus vidas en pos de él; y ante la dulce voz o un susurro más atractivo se desvían y pierden lo ya preparado y sus vidas se vuelven una miseria. Conozco a personas que hoy no son ni la cuarta parte de lo que fueron alguna vez y la verdad es que dan pena; vidas destruidas, hijos sin conocimiento de normas morales que impone Dios, inestabilidad laboral, malas ganancias y un sin fin de cosas, TODO por no ser humilde y querer dejar que Dios domine sabiamente sus vidas; así como en un par de horas vi tantas cosas sobre aquel vehiculo, así debe ser la vida de aquellos que se pierden, ven las cosas rapido que quizás ni se dan cuenta... todo tan intenso que de un momento a otro se termina y queda solo el zumbido en los oídos.

viernes, 22 de mayo de 2009

Cría Cuervos

... Una vez leí en un afiche: "Cría cuervos y te sacarán los ojos", lo encontré por decir lo menos asqueroso, me pasé un rollo infinito de una gallina negra picoteándole el ojo de quién la había cuidado con esmero y cariño; en mi mente de niña no comprendía que los animales también se crían para comerlos.
Ya cuando grande aprendí que la frase se aplica en aquellas situaciones donde las puñaladas por la espalda son frecuentes; yo por ejemplo lo puedo ver en el diario, en la tele donde día a día se cae en la descalificación, en la traición, en el falso testimonio que se levantan unos a otros. También se usa en la situación de tener unos hijos ingratos o "malagradecidos".
Qué es criar un hijo?... es cierto, a nadie le enseñan eso. Ningún hijo viene con instrucciones para armar, ni funciones especificas, ni botones para que deje de emitir sonidos o cante nuestra canción favorita. La crianza la da la experiencia, el día a día, la convivencia.
Recuerdo que mi papá me llevaba al colegio todas las mañanas, iba a mis reuniones de apoderados, hasta a los días de la mamá. Mi madre en cambio por razones de trabajo no podía estar ahí; pero creo que jamás dí un problema, un enojo. Nunca me quedé repitiendo. Pude haber sido mejor pero siempre me preocupé al menos de no preocupar a mis padres.

¿Qué pasa hoy con los hijos?... Ellos mandan... ellos deciden, por ejemplo, como se visten. A mí me pusieron vestidos hasta los 10 u 11 años, hoy por hoy los niños quieren ser como los de la tele. Ellos deciden si se acuestan o no en las noches. Ellos ven televisión hasta que les de puntada o insomnio. Ellos llegan a la hora que se les antoja y si quieren te dicen donde han ido, y pobre si los miras mal, te pueden hasta denunciar.

¿Qué dice Dios respecto a los hijos?... Los hijos son un regalo de Dios. Una bendición, el fruto de dos personas que se unieron para amarse, respetarse y procrear. Somos responsables de nuestros hijos, es un mandato de Dios el criar a nuestros hijos en el buen camino en la sana doctrina, en la palabra que edifica:

"Estos pues son los mandamientos, estatutos, y derechos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra á la cual pasáis vosotros para poseerla. Para que temas á Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, y tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, y que tus días sean prolongados."
"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón: Y las repetirás á tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes:
Y has de atarlas por señal en tu mano, y estarán por frontales entre tus ojos:
Y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus portadas".

Un día Dios nos pedirá cuentas por sobre como hemos criado a nuestros hijos, si alguna vez le hablamos de El, si le cantamos alguna canción aprendida en el templo, si alguna vez le enseñamos un versículo bíblico, ojalá que así sea, que cada uno de nosotros como hijos de Dios cumplamos con ese mandato, que criemos águilas que vuelen alto y no cuervos que solo piensan en lo bajo, en lo que no sirve, en lo que desechan los otros. Sé que cuesta, sé que es difícil, sé que se sufre, duele castigar a un hijo, pero al final la recompensa es imperecedera.

lunes, 18 de mayo de 2009

Una boda, un año más, un funeral...

Hace mucho tiempo que había dejado las letras pues los números me están consumiendo mis días.. noté que estaba perdiendo la sensibilidad y sólo estaba enfocada en lo diario..en lo rutinario.
Este fin de semana ocurrieron tres situaciones diferentes pero en las cuales me vi involucrada y a decir verdad éstas cosas suceden diariamente en distintos lugares, que uno no las percibe, pero que son tan reales, tan repetitivas y uno va así por la vida como si nada; preocupado de uno mismo, pero lo curioso de esto es que, como dije antes yo estuve en estos tres casos...
El matrimonio, en unos pocos meses más será el mío.. es uno de los actos más cuestionados por estos tiempos. Antes los matrimonios se concertaban desde la niñez, se pagaban dotes (según me lo enseño el profesor Alexis) y se arreglaban asuntos inarreglables entre familias. Una vez leí en un libro de leyendas de la zona, que dos pueblos de nuestra provincia hicieron un acto de paz cuando los hijos de los caciques o jefes decidieron casarse, pero ahora es más de moda el no casarse, el convivir para probar a ver si es que nos gusta o resulta. Una conocida que lleva años viviendo con su pareja me dijo que no estaba preparada para casarse cosa que a mí me parece tirada de las mechas, pues si vive con un hombre el cual le paga las cuentas, hace sus deberes conyugales y la cuida y la ama, es como si estuviera casada... (da lo mismo dicen algunos).
Efectivamente estuve en un matrimonio este sábado pasado, de dos personas jóvenes que decidieron dar ese gran paso pues sienten que la vida es para construirla juntos, ojalá ellos hayan tomado la decisión correcta y que les vaya bien. A la mayoría de las personas se les pega el espíritu santo y muchos sueñan con una boda como de princesas; a mí si bien me gustaría casarme y hacer una gran fiesta, la mejor de toda la comarca, la realidad mía no me permite darme ese gusto.
Ese mismo día pero hace 29 años atrás nació una mujer que por el día de hoy vive de lo que felizmente estudió. Son pocos los que logran trabajar en lo que estudiaron, al menos de los que conozco yo, y más aún el poder darse el lujo de criar por sus propios medios a su pequeña hija. La mayoría de las mujeres pelean por una pensión y el famoso régimen de las visitas. Me sorprendo de ver en la tv o escuchar comentarios de algunas que se han sentido postergadas por criar a sus hijos y piden millonarias indemnizaciones como si eso fuera a quitarles o compensarles lo maravilloso de criar y educar un hijo. Educa hombres, dice un proverbio chino; no hay tarea más hermosa... a mí se me privó momentáneamente de eso.

Esa misma tarde partió con Dios una madre, una esposa, una hija... cómo hemos sentido en carne propia la expresa voluntad divina; es muchas veces incomprensible, uno se llena de preguntas, pero de pronto los remezones de la vida te enseñan que hay alguien que cuida de uno y que no desea que uno sufra. Hay que comprender la voluntad de Dios.... hay que aceptar la voluntad de Dios dijo un día mi novio. El mundo no la entiende, no la desea, niega la superioridad de Dios; cuando todo lo que hace es tan perfecto, uno es el imperfecto, uno es que falla, el que se enoja, el que es infiel, el que miente, en cambio Dios muestra su amor para con todos nosotros dándonos ese regalo de la vida eterna si le reconocemos como Dios y gobernador de nuestra vida..
Doy gracias a Dios que en esta vida, ésta mujer hizo una decisión por Dios y como esposa y más aún como madre guió a sus hijos por como Dios lo ordena. Quizás hay mucha tristeza en los que quedaron aquí y en cada flor dejada hay una lágrima por ella, sé que ella está en estos momentos junto a Dios y frente a eso no hay más que decir, sólo nuevamente Gracias Dios por tu oración contestada.

martes, 27 de mayo de 2008

Hoy me puse a pensar (y creo que no es ninguna novedad, para nadie), en los momentos más críticos que me ha tocado vivir dentro de este cuerpo, y sin parecer una teleserie justamente es en este día en que ocurrieron las dos cosas mas complicadas y deslumbrantes de mi vida.

Vi por la tele un día un comentario sobre un señor que salía en un programa como de los pocos que aun quedan, hablando de la experiencia mas terrible que le ha tocado vivir; y como el morbo también está presente en mí fui y busqué esas publicaciones y... ¡Claro! yo no era la única en este mundo...



Hace dos años exactamente, vi como la vida de mi pequeña vida se estaba extinguiendo y la lucha se estaba por terminar; eran 18 meses tanto o más complicados que lo que se estaba viniendo por delante; meses en que el hambre no era una excusa para no dejar de estar presente en todo lo que vivimos y en lo que muchas madres me transmitieron en el día a día de este largo caminar que Dios nos trazó.
Si que somos madres cuando un hijo enfrenta una cruel enfermedad, o como digo yo, somos madres de otro nivel, porque además de eso debemos comportarnos como enfermeras, nutricionistas, kinesiologas, y un sin fin de cosas para las cuales no estabamos preparadas en un principio y además sonreir, aceptar, llorar y muchas veces en silencio.
Aceptar las cosas es muy complicado porque es típico que uno se hace la pregunta: ¿Por qué a mí? y si bien yo me llené la vida pensando en aquello, comprendí y entendí que la pregunta no era esa, sino ¿Y por qué no a mí?; y vi que se me dió esa tremenda opción de hacer algo en la vida y por alguien a quién aún amo y aunque no esté estoy segura de que dí y ambos, la pelea hasta el final. No me quedé en el camino, sino que sonreí hasta el final y hasta el día de hoy recordando las cosas bellas que aprendí y lo que me enseñó esta breve maternidad.

Creo que ya estoy mejor, aunque hay días y sobre todo noches en que aun recuerdo la carita redondita de mi hijo y un río corre por mis ojos... estoy segura que algún día te volveré a ver.


La segunda situación es diametralmente opuesta ya que en mi sola tristeza justamente en un día 27 comencé mi relación con mi futuro marido, y aunque el día es un tanto ingrato igual es un acontecimiento pues el que es ahora mi novio me conoció después de todo este drama personal y él si que me ha ayudado a superar la tristeza e incluso es su anhelo poder contribuir en que yo si tenga una feliz nueva maternidad (aunque no dejo de reconocer mis miedos frente a esta situacion). Es increíble que hay gente que ayuda a otros a superar las dificultades, nacen con una estrellita en su interior que alumbra a todo lo que les rodea y ese es mi amado.... ufff!!!, si que ahora soy feliz!