viernes, 22 de mayo de 2009

Cría Cuervos

... Una vez leí en un afiche: "Cría cuervos y te sacarán los ojos", lo encontré por decir lo menos asqueroso, me pasé un rollo infinito de una gallina negra picoteándole el ojo de quién la había cuidado con esmero y cariño; en mi mente de niña no comprendía que los animales también se crían para comerlos.
Ya cuando grande aprendí que la frase se aplica en aquellas situaciones donde las puñaladas por la espalda son frecuentes; yo por ejemplo lo puedo ver en el diario, en la tele donde día a día se cae en la descalificación, en la traición, en el falso testimonio que se levantan unos a otros. También se usa en la situación de tener unos hijos ingratos o "malagradecidos".
Qué es criar un hijo?... es cierto, a nadie le enseñan eso. Ningún hijo viene con instrucciones para armar, ni funciones especificas, ni botones para que deje de emitir sonidos o cante nuestra canción favorita. La crianza la da la experiencia, el día a día, la convivencia.
Recuerdo que mi papá me llevaba al colegio todas las mañanas, iba a mis reuniones de apoderados, hasta a los días de la mamá. Mi madre en cambio por razones de trabajo no podía estar ahí; pero creo que jamás dí un problema, un enojo. Nunca me quedé repitiendo. Pude haber sido mejor pero siempre me preocupé al menos de no preocupar a mis padres.

¿Qué pasa hoy con los hijos?... Ellos mandan... ellos deciden, por ejemplo, como se visten. A mí me pusieron vestidos hasta los 10 u 11 años, hoy por hoy los niños quieren ser como los de la tele. Ellos deciden si se acuestan o no en las noches. Ellos ven televisión hasta que les de puntada o insomnio. Ellos llegan a la hora que se les antoja y si quieren te dicen donde han ido, y pobre si los miras mal, te pueden hasta denunciar.

¿Qué dice Dios respecto a los hijos?... Los hijos son un regalo de Dios. Una bendición, el fruto de dos personas que se unieron para amarse, respetarse y procrear. Somos responsables de nuestros hijos, es un mandato de Dios el criar a nuestros hijos en el buen camino en la sana doctrina, en la palabra que edifica:

"Estos pues son los mandamientos, estatutos, y derechos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase, para que los pongáis por obra en la tierra á la cual pasáis vosotros para poseerla. Para que temas á Jehová tu Dios, guardando todos sus estatutos y sus mandamientos que yo te mando, tú, y tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida, y que tus días sean prolongados."
"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón: Y las repetirás á tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes:
Y has de atarlas por señal en tu mano, y estarán por frontales entre tus ojos:
Y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus portadas".

Un día Dios nos pedirá cuentas por sobre como hemos criado a nuestros hijos, si alguna vez le hablamos de El, si le cantamos alguna canción aprendida en el templo, si alguna vez le enseñamos un versículo bíblico, ojalá que así sea, que cada uno de nosotros como hijos de Dios cumplamos con ese mandato, que criemos águilas que vuelen alto y no cuervos que solo piensan en lo bajo, en lo que no sirve, en lo que desechan los otros. Sé que cuesta, sé que es difícil, sé que se sufre, duele castigar a un hijo, pero al final la recompensa es imperecedera.

lunes, 18 de mayo de 2009

Una boda, un año más, un funeral...

Hace mucho tiempo que había dejado las letras pues los números me están consumiendo mis días.. noté que estaba perdiendo la sensibilidad y sólo estaba enfocada en lo diario..en lo rutinario.
Este fin de semana ocurrieron tres situaciones diferentes pero en las cuales me vi involucrada y a decir verdad éstas cosas suceden diariamente en distintos lugares, que uno no las percibe, pero que son tan reales, tan repetitivas y uno va así por la vida como si nada; preocupado de uno mismo, pero lo curioso de esto es que, como dije antes yo estuve en estos tres casos...
El matrimonio, en unos pocos meses más será el mío.. es uno de los actos más cuestionados por estos tiempos. Antes los matrimonios se concertaban desde la niñez, se pagaban dotes (según me lo enseño el profesor Alexis) y se arreglaban asuntos inarreglables entre familias. Una vez leí en un libro de leyendas de la zona, que dos pueblos de nuestra provincia hicieron un acto de paz cuando los hijos de los caciques o jefes decidieron casarse, pero ahora es más de moda el no casarse, el convivir para probar a ver si es que nos gusta o resulta. Una conocida que lleva años viviendo con su pareja me dijo que no estaba preparada para casarse cosa que a mí me parece tirada de las mechas, pues si vive con un hombre el cual le paga las cuentas, hace sus deberes conyugales y la cuida y la ama, es como si estuviera casada... (da lo mismo dicen algunos).
Efectivamente estuve en un matrimonio este sábado pasado, de dos personas jóvenes que decidieron dar ese gran paso pues sienten que la vida es para construirla juntos, ojalá ellos hayan tomado la decisión correcta y que les vaya bien. A la mayoría de las personas se les pega el espíritu santo y muchos sueñan con una boda como de princesas; a mí si bien me gustaría casarme y hacer una gran fiesta, la mejor de toda la comarca, la realidad mía no me permite darme ese gusto.
Ese mismo día pero hace 29 años atrás nació una mujer que por el día de hoy vive de lo que felizmente estudió. Son pocos los que logran trabajar en lo que estudiaron, al menos de los que conozco yo, y más aún el poder darse el lujo de criar por sus propios medios a su pequeña hija. La mayoría de las mujeres pelean por una pensión y el famoso régimen de las visitas. Me sorprendo de ver en la tv o escuchar comentarios de algunas que se han sentido postergadas por criar a sus hijos y piden millonarias indemnizaciones como si eso fuera a quitarles o compensarles lo maravilloso de criar y educar un hijo. Educa hombres, dice un proverbio chino; no hay tarea más hermosa... a mí se me privó momentáneamente de eso.

Esa misma tarde partió con Dios una madre, una esposa, una hija... cómo hemos sentido en carne propia la expresa voluntad divina; es muchas veces incomprensible, uno se llena de preguntas, pero de pronto los remezones de la vida te enseñan que hay alguien que cuida de uno y que no desea que uno sufra. Hay que comprender la voluntad de Dios.... hay que aceptar la voluntad de Dios dijo un día mi novio. El mundo no la entiende, no la desea, niega la superioridad de Dios; cuando todo lo que hace es tan perfecto, uno es el imperfecto, uno es que falla, el que se enoja, el que es infiel, el que miente, en cambio Dios muestra su amor para con todos nosotros dándonos ese regalo de la vida eterna si le reconocemos como Dios y gobernador de nuestra vida..
Doy gracias a Dios que en esta vida, ésta mujer hizo una decisión por Dios y como esposa y más aún como madre guió a sus hijos por como Dios lo ordena. Quizás hay mucha tristeza en los que quedaron aquí y en cada flor dejada hay una lágrima por ella, sé que ella está en estos momentos junto a Dios y frente a eso no hay más que decir, sólo nuevamente Gracias Dios por tu oración contestada.